Hablamos con Miguel Ángel Orero – Director del CSM de Castilla-La Mancha

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« Tengo claro que un director solo no puede hacer nada, es decir, hay que tener a todo el equipo directivo y al alumnado remando en este barco »

Miguel Ángel Orero es el director del Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha, uno de los conservatorios más jóvenes de España. Dirige el centro desde su creación en el año 2013 y hemos querido hablar con él acerca de la Asociación de Estudiantes, una agrupación de alumnos que, a pesar de su temprana edad, se ha implicado de manera activa, comprometida y responsable en todo lo que concierne al conservatorio.

Tener un edificio propio o un profesorado estable son temas en los que la directiva y la asociación de alumnos están trabajando mano a mano y uniendo fuerzas para conseguir sus objetivos en el menor tiempo posible, ya que son aspectos de primera necesidad para que un conservatorio funcione de manera correcta.

Sin duda este equipo de trabajo no puede llegar a completarse de esta forma sin una buena relación entre ambas partes, por ello entrevistamos al director del centro, para que nos hable de este joven y fresco vínculo.

 

Comencemos hablando sobre el origen de la asociación, ¿cuándo fue fundada?

La asociación de estudiantes es relativamente joven, fue creada en octubre de 2016, tan solo tiene un año y cuatro meses de edad.

Si el centro de estudios tiene casi cinco años, ¿por qué no se creó antes?

El primer año no se creó porque solo había treinta alumnos y la familia era muy pequeña, de manera que lo que tuviésemos que consultar, comentar o hacer con los alumnos se realizaba rápidamente, y sobretodo hoy en día gracias al tema de Whatsapp. En general siempre ha habido buena comunicación, pero cuando llevamos tres años y somos más de cien alumnos,  es cuando surge la necesidad imperiosa de organizarnos y crear la asociación. No la hubo antes no por falta de motivación del alumnado, sino más bien porque no ha sido tan necesario.

El hecho de que años anteriores no contasen con la asociación, ¿fue una dificultad para colaborar con el alumnado?

Al alumnado siempre se le ha invitado a la participación, bien a través del consejo escolar o bien desde una asociación. Pero es cierto que para que el alumnado esté representado de manera correcta siempre viene bien una representación de alumnos. Creo que es fundamental que haya una asociación de alumnos y desde la directiva se ha visto necesaria su creación para tener representación estudiantil en las reuniones con la Conserjería de Educación de CLM, como por ejemplo, para tratar temas relacionados con el edificio, ya que los alumnos también han sentido suya esta preocupación y han tomado iniciativa, algo que está muy bien, ya que a fin de cuentas la comunidad educativa debe ser una, y por ello vamos a una. Es estupendo que haya una asociación y que sea consciente de pedir lo que necesitamos, ni más ni menos.

Anteriormente ha mencionado la palabra familia, refiriéndose a la asociación ¿define la relación con ella de manera cercana y familiar?

La verdad es que sí. Desde el principio lo que he intentado ha sido cuidar el clima de convivencia. Es algo muy importante, de donde puede surgir todo. Sin una buena convivencia es muy complicado motivar, por ello siempre hemos intentado que haya un clima de equilibrio, explicando las cosas, diciéndolas bien… Cuando dices las cosas sin explicarlas en modo “lo que hay es lo que hay”, realmente cada uno toma su rol y actúa de forma más independiente. Nosotros estábamos siempre pendientes y receptivos para cualquier tema a tratar.

Es importante tener en cuenta la voz de los estudiantes. Teniendo su centro esta relación con ellos, alcanzar objetivos parece ser algo más asequible ¿no?

Claro, las cosas son lo complicado que queremos que sean, es lo que pienso yo. Y en muchas ocasiones, muchos problemas son consecuencia de una disposición del orden de las cosas que viene dada, y dices: «¿Y por qué no lo cambias?, – Es que no se puede. -Sí que se puede, si cambias  “esto y esto”» Hay veces que la burocracia y la normativa atan tanto que no te deja mover, ni hay posibilidad. Pero yo soy de los optimistas que piensan que si se puede imaginar tenemos que poder conseguirlo, pero ¿cómo?  Pues probablemente haya que cambiar muchas cosas.

Vemos cómo pone usted su disposición a cualquier inquietud del alumnado y para cualquier  asunto que trate de mejorar las condiciones del centro y de los estudiantes.

Eso es, y va más allá: al sistema.           

Claro. Alguien dijo que el mundo es difícil cambiarlo pero sería más fácil si empezamos a cambiarlo por uno mismo, tu propia casa, tu propio círculo, tu propio centro…“Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo” ¿no?

Efectivamente. El problema es que para hacer cambios, como cualquier normativa siempre hay márgenes, pero a veces son tan pequeños, que escucho comentarios a compañeros como: “esto ya no lo veremos”. Hay cosas que sí se pueden conseguir, pero quizás dentro de diez o veinte años.  Solo hay que extrapolarlo a otras cosas cotidianas de la vida. La vida ha cambiado en veinte años muchísimo. Entonces si no cambian las cosas con las que manejamos la vida, algo estamos haciendo mal. Siempre hay aspectos que mejorar, pero no desde una crítica dura, si no desde una crítica constructiva. Y pienso que lo importante es cambiar el sistema, y no por ser un antisistema, si no que si algo no funciona bien es porque el sistema no es el adecuado.

De su personalidad altruista junto con la de los estudiantes de la asociación, debe surgir una buena cooperación entre ambas partes, ¿qué beneficio aporta tener esta relación tan estrecha con la asociación de estudiantes al conservatorio?

Pues por ejemplo, recientemente hemos enviado un escrito a consejería desde la directiva respecto a la oferta de empleo público, el escrito fue consensuado en claustro pero no quisimos enviarlo sin haberlo hablado con los alumnos, para que ellos supieran en qué estábamos trabajando y también nos mostrasen su opinión.

Tampoco se recibe el mismo trato cuando la directiva contacta con la conserjería que cuando contacta el alumnado, ya que nosotros como directiva a veces recibimos respuestas del tipo “ya te llamaremos”, pero si es la comunidad de alumnos a ellos sí les tienen que dar una respuesta o una solución. Esta simbiosis que tenemos funciona muy bien, de momento vamos todos a una, y así nos están funcionando bien las cosas. Si nosotros aportamos un punto de vista que no se desvía, si no que va en la misma dirección de lo que quieren los alumnos, yo creo que estamos todos de acuerdo y por tanto en buena dirección.

En cuanto al edificio donde se encuentra el conservatorio, ahora mismo lo compartís con el conservatorio profesional. Esto ocasiona diversos problemas por no poder realizar audiciones por la tarde o  el horario de reducido de  estudio. ¿Hasta qué punto se está implicando la asociación?

La verdad que siempre ha habido bastante comunicación entre ambas partes. Los alumnos suelen ser quienes más rápido captan las noticias, y en muchas ocasiones nos las facilitan. Hemos estado muy encima, tanto nosotros como equipo directivo y profesorado como los alumnos, ante la necesidad imperiosa de solucionar el tema del edificio. Existen otros conservatorios que también tienen la misma situación que nosotros respecto al edificio y durante alrededor de veinte años siguen en la misma situación. Nosotros ya hemos avanzado y tenemos la partida presupuestaria y las obras se van a empezar ya, cuando tan solo llevamos una promoción de alumnos. Creo que el trabajo está bien hecho, y ha sido una competencia de todos. Tengo claro que un director solo no puede hacer nada, es decir, hay que tener a todo el equipo directivo y al alumnado remando en este barco.

Por lo visto, la mayoría de asuntos los compartís con la asociación de estudiantes

Sí, a la hora de tener una reunión con alguien por encima de la directiva del centro, bien el consejero, director provincial o la viceconsejería, siempre lo comentamos con la asociación de alumnos. Por ejemplo, en la apertura del IV Congreso de Conservatorios que hicimos en noviembre, invitamos a la representación de alumnos y a todo el alumnado. Lo más importante fue la reunión que tuvimos con el consejero, aprovechando que se encontraba en Albacete. De hecho, la propia asociación pidió por escrito reunirse con el consejero, acto que le sorprendió a él mismo y le llevó a preguntarme si había algún problema, ya que ambas partes le estábamos pidiendo una cita por separado. Esto le llegó a impresionar tanto que creyó que había algún problema entre nosotros y es algo que me resulta algo curioso. Además los alumnos saben que cuando la asociación tiene alguna reunión yo siempre les digo: “vosotros habéis de decir lo que queráis decir”,  yo no les prohíbo hablar de nada, aunque a veces les aconsejo: “oye no es recomendable ir por allí…” Más bien les suelo hacer recomendaciones, pero lo que es la esencia de lo que ellos quieren nunca se ve afectada por nuestra parte, y ellos lo pueden confirmar.

Otro tema que estáis gestionando, aparte del edificio, es sobre un manifiesto de profesores ¿aquí también han contado con el apoyo del alumnado?

Sí, hicimos un escrito por el tema de la oferta pública de empleo, ya que no entendimos que se hiciese una bolsa y luego oposiciones, lo que supone un cambio constante de profesorado. Nosotros pretendemos que se paralice la oferta de empleo público de momento, porque recién sacadas las plazas de interinos hay un compromiso, una plantilla con la que por lo general la gente está muy contenta. Una plantilla joven, con ganas de trabajar, con experiencia, pues veo interesante que se consolide mientras que la situación sea positiva. Que haya una oposición no me garantiza prosperidad en la plantilla del profesorado. Lo que me garantiza que vaya a salir bien es la prueba práctica que se realizó cuando sacaron la bolsa de empleo. Si está recién hecho y está funcionando, ¿para qué cambiarlo otra vez? Y en esto estamos todos de acuerdo, tanto directiva como alumnado. Pero sobretodo es aquí donde los alumnos opinan, ya que son ellos quienes tienen los testimonios del funcionamiento del profesorado. Mi responsabilidad en este caso es trasmitir, por eso estoy con la conciencia tranquila, porque tanto profesores como alumnos queremos lo mismo.

Con esta ejemplar convivencia entre directiva y alumnado ¿qué ha aprendido la dirección de la asociación?

Aquí todos aprendemos de todos. Hemos aprendido que las cosas meditadas y con calma siempre son mejores.

¿Animaría a otros conservatorios a intentar establecer una relación con la asociación de alumnos como la suya?

La cuestión es que en todos los centros de España hay unas instrucciones de funcionamiento y organización. Desde alrededor de los años 80 en el reglamento orgánico del centro se habla de los consejos escolares, y es aquí  donde se comenta de las primeras veces, que pueden haber asociaciones de alumnos.

Yo lo que recomiendo es que si hay asociaciones de alumnos, es mejor para todos, porque la gente expresa sus inquietudes siempre desde el respeto y el cariño. Siempre va a haber exposiciones de diferentes puntos de vista y se tiene que hacer un esfuerzo para que las cosas se expliquen de las mejores formas posibles. Si de verdad quieres acercarte vas a hacer un esfuerzo para explicar las cosas bien y mejor. Si hay una asociación se cuidan más las relaciones, y cuidándose más las relaciones todo funciona mejor.

Los conservatorios que tienen poca relación con su asociación de alumnos, lo que deben hacer es dialogar con ellos. Creo que siempre debe haber una asociación, porque en el consejo escolar hay representación de los alumnos, pero es en las asociaciones donde hay una organización interna más estructurada, y sobre todo algo muy interesante, es que la organización es independiente y puede expresar su opinión libremente. Desde el consejo escolar también pueden expresar sus opiniones, pero ese consejo tiene un presidente, el cual es el director del centro, de la otra manera, el presidente de la asociación es un alumno. Por tanto en la asociación hay una jerarquía, tiene voz propia y esa voz vale mucho, y es necesaria.

Tras sus palabras vemos que este tipo de relación con el alumnado es de gran importancia y sobre todo si queremos seguir avanzando hoy día en contra de las situaciones injustas

Eso es. No conformarse y siempre aspirar a mejorar.

Para concluir queremos darle las gracias por su tiempo prestado para concedernos esta entrevista

Yo también agradezco a FNESMUSICA el estar ahí. Hacéis que la gente que está; no perdida, sino diseminada y poco conectada, se dé cuenta de que sus inquietudes son las mismas que las de todo el colectivo de alumnos. Si todos pensamos lo mismo, pues algo habrá que decir. Es muy importante que haya una federación nacional, y que estéis ahí. Este trabajo no se paga con dinero, se echan horas y se sacan de donde se puede. Es de agradecer, que menos.

Muchas gracias por tus agradecimientos. ¡Le deseamos lo mejor!

 

Sobre mí Lourdes Tormo

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